ParecÃa hombre duro el sujeto de la cara vulgar. Y también producÃa la impresión de haber corrido un rato largo. Sin embargo, se dejó engañar por una sencilla estratagema. HabÃa estado examinando el radiador del coche gris para ver si tenÃa agua todavÃa y al enderezarse fue cuando vió el bolso y el reloj de pulsera. Debió recordar que no estaban allà momentos antes. Pero no lo recordó. Era un antiguo boxeador. Surcos carnosos rodeaban sus ojos, tenÃa la nariz aplastada y las orejas deformadas. Su aspecto era muy feo, mas no parecÃa tonto.







Reviews
There are no reviews yet.